Antes de que muera Fidel


Estas mañanas de febrero en Barcelona han sido realmente gélidas pero, a pesar de ello, en ocasiones se presenta alguna situación que te hace olvidar el frío para pasar directamente al calor por culpa de un debate encendido.

Algo parecido fue lo que me pasó recientemente una mañana de lunes en una terraza de la capital catalana en donde coincidí con una persona a la que no conocía de antes y que, en ese momento, aprovechó para contar casualmente a un conocido en común que estaba en la misma mesa su relación con Cuba. Al parecer había estado en la Isla gracias a un viaje gratis, pagado por una universidad catalana, a la que le sobraron fondos [sic] para invitar a estudiantes a un congreso sobre la Teoría de la Incertidumbre en La Habana.

(Seguir leyendo en Martí Noticias)