La opositora Sonia Garro, recluida en la prisión de mujeres Manto Negro, ha pasado 11 días en una celda de castigo tras negarse a hablar en un control disciplinario en el que se plantó sentándose en el suelo y negándose a colaborar. Según la hermana de Garro, Yamilé Garro, a los familiares se les ha impedido visitar a la opositora y no se les ha facilitado información acerca de su situación.
La hermana denuncia que la activista padece de artrosis y que la dolencia se le ha agravado. Antes de ser encerrada en la celda de castigo, los familiares aseguran que fue "golpeada" y despojada de su ropa. La hermana afirma asimismo que está recibiendo amenazas por parte de la policía política y que las autoridades han tomado represalias contra su hijo impidiéndole seguir con sus estudios universitarios.
(H/T: Zoé Valdés, escuchar las declaraciones)