La foto del medallista cubano Mijaín López con la mano
alzada en un gesto que parece emular la L de libertad que popularizó el
Movimiento Cristiano Liberación y las Damas de Blanco ha generado un debate en
red sobre su verdadero contenido. ¿Fue un gesto de victoria o en realidad fue
la voluntad del atleta de ir más allá y mostrar ante el mundo algún tipo de
mensaje político? Aquí reunimos algunas opiniones seleccionadas en la red sobre
la foto y las supuestas intenciones de Mijaín López:

Pocos dudan del gesto. Es la L que, en el contexto de la oposición cubana, es símbolo inequívoco de libertad. “Da igual la intención, lo cierto es que la L está ahí, bien clarita. Y eso seguro que está molestando mucho al régimen. Mijaín es nada menos el abanderado de la delegación cubana”, destaca un internauta.
Si las fotos llegan a molestar demasiado es casi seguro que
el régimen se verá obligado a presentar de una forma u otra al atleta
manifestando su apego irrenunciable al sistema cubano. “Seguro que muy pronto
Mijaín, en alguna conferencia de prensa, negará cualquier significado político
del gesto, que él es muy fidelista y que sólo fue una casualidad, un acto
reflejo, o simplemente es su manera de graficar con los dedos el signo de V”.
Pero por el momento, señala otra comentarista, “el triunfo
no se lo ha dedicado a la Revolución ni al Comandante”. La internauta se
refiere a las declaraciones que el atleta hizo tras su victoria: “Este triunfo
se lo dedico al pueblo de Cuba, porque una vez más confió en mí. Hubiera
preferido decidir el oro con Kayaalp, pero lo dejé en el camino. He sido por
segunda vez el abanderado de la delegación y cumplí con ganar este título.
Quiero mandarle un beso grande al pueblo de Cuba, y en especial a mi querida
Herradura, en Pinar del Río”.
Para algunos no hay duda de que el gesto fue político y
consideran que es algo que otros deberían imitar. “Una actitud digan de imitar
en un foro tan poco dado a esas cosas y que es factible de explotar cuando más
de un tercio de la población planetaria lo está mirando. Y ahora me pregunto…
¿Se atreverá alguno en medio de alguna competición mostrar un cartel que diga
Abajo Fidel Castro, Libertad y Democracia para el pueblo cubano? Esa podría ser
una chispa que detone la pólvora. Si a Fidel no le da un síncope, de suceder
tal cosa, por lo menos las heces se le corroen”.
Dada la naturaleza del régimen cubano, saltan las alertas
sobre las consecuencias que este gesto, a pesar de ser o no político, podría
acarrear para el atleta. “Me preocupa la reacción del régimen”, comenta un
internauta. La red se llena de comentarios del mismo estilo: “Espero que al campeón
no le caiga la del pulpo por este gesto, intencionado o no”. Y otro: “Seguro
que esto le traerá un problema... a mí también me llamó la atención que solo le
dedicó la medalla a su pueblo y su familia, nada de Coma-Andante...”
Pero, a pesar de la euforia de algunos, otros creen más que
todo es solo coincidencia. En este sentido alguien apunta: “Es
mera coincidencia y nada tiene que ver con la L de libertad de la oposición
cubana. Quien compite es un atleta perteneciente a la juventud comunista de la
isla, revaluado y adoctrinado por el Inder, las organizaciones políticas y de
masas cubano-castristas, es un gesto involuntario de muchos atletas que desean
plasmar supremacía con señalamientos de soy el 1 o el primero, si se observa en
estos juegos y otros se puede apreciar distintivamente que muchos atletas lo
hacen. Hacerlo de tal manera le ocasionaría miles de problemas.” En la misma
línea, otro comentarista agrega: “¡Na! No lo creo… ¿Lo hizo a propósito o esto
es una imagen sacada de contexto? Si esta foto es auténtica y él declara que
hizo la señal de la L a propósito y no que se estaba refiriendo al número 1,
entonces se ganaría toda mi admiración”.
Ante las dudas que provoca el gesto del atleta cubano,
algún internauta hace un recordatorio: “No creo adecuado el saltar de tema, y
crear confusión al respecto. Aquí todos sabemos de lo que la dictadura es
capaz, y tenemos muchos atletas estrellas, campeones olímpicos, que en Cuba fueron
obligados a dar alguna que otra declaración u opinión manipulada por las garras
castristas”.
El debate seguirá hasta que no haya una declaración o
nuevo gesto que aclare el contenido de esta L. Mientras, siempre habrá quien
alimentará la esperanza, mientras que otros se encargarán de tirar el cubo de
agua fría: “Quedó muy buena la foto, pero podemos estar seguro que fue sin la
intención de pedir la libertad para Cuba. Es una foto, imprevista, pero le
quedó que ni mandada a hacer. ¡Viva Cuba Libre!”