A través de Penúltimos Días llego a un artículo de Enrique Ubieta en La Jiribilla donde leo, asombrado, lo siguiente:
La democracia puede ser plataforma común, pero no el socialismo ni el capitalismo. Capitalismo como plataforma única lleva también al autoritarismo. Democracia es la cancha donde juegan unos y otros, donde se gradúa la influencia y capacidad de seducción de cada tendencia. En este sentido, en la democracia que Ubieta considera "capitalista" el comunismo no tiene la mínima capacidad de atracción.
La democracia no prohíbe partidos, no somete la conciencia política de las personas como hace el comunismo en Cuba. La democracia preserva la libertad individual de las personas y debe procurar los instrumentos para proteger a los débiles frente a los posibles abusos de los grupos en el poder.
Hablemos claro: la “democracia” capitalista que se nos vende no contempla a los comunistas en el poder; la democracia revolucionaria que defendemos, no contempla a los capitalistas en el poder. Así de sencillo. Por eso resulta incomprensible desde la buena fe, que algunas personas que se definen en la super izquierda defiendan —desde categorías francamente burguesas—, el “derecho” político de los propugnadores, pagados o no, del capitalismo neocolonial. El abrazo nacional no puede producirse en la orilla capitalista. La aceptación de lo diverso parte de reconocer que el socialismo (no socialdemócrata, hablo del anticapitalista) es la plataforma nacional. La necesaria unidad de la nación no presupone la homogeneidad del pensamiento, ni la unanimidad de criterios, debe estimular el debate y la crítica revolucionarias, siempre en oposición a las de la contrarrevolución; pero la unidad de la nación la proporciona el proyecto colectivo de justicia social, anticapitalista, que garantiza y es garantizado por la soberanía nacional.Pues si se trata de hablar claro vamos a añadir que la democracia capitalista no es que no contemple a los comunistas en el poder, sino que tanto los contempla, que sus partidos no están prohibidos. en España concurren varias formaciones anticapitalistas y revolucionarias a las elecciones, pero el pueblo, que es el que elige en un proceso claro y transparente, obviamente no le otorga el poder al comunismo. Sé que Ubieta es más listo que todos esos españoles que votan libremente y que le gustaría que votaran a su amigo Cayo Lara, pero no, no lo hacen, y pueden.
La democracia puede ser plataforma común, pero no el socialismo ni el capitalismo. Capitalismo como plataforma única lleva también al autoritarismo. Democracia es la cancha donde juegan unos y otros, donde se gradúa la influencia y capacidad de seducción de cada tendencia. En este sentido, en la democracia que Ubieta considera "capitalista" el comunismo no tiene la mínima capacidad de atracción.
La democracia no prohíbe partidos, no somete la conciencia política de las personas como hace el comunismo en Cuba. La democracia preserva la libertad individual de las personas y debe procurar los instrumentos para proteger a los débiles frente a los posibles abusos de los grupos en el poder.