"Los cubanos quieren viajar y regresar al barracón"

Zoé Valdés escribe sobre la reforma migratoria del castrismo en Libertad Digital:
Acostumbrados a que les manden el dinero de afuera, a que los familiares exiliados los mantengan, y hasta que los inviten por breves períodos, o incluso largos, conozco de quienes se han quedado durante seis meses en el extranjero sin disparar ni un chícharo, no verán ningún reparo en que el saqueo, porque se trata de un verdadero saqueo, se siga produciendo, sin que ellos aporten nada más que la sonrisa y la mano extendida en señal de pedigüeñería. Otro descaro implantado por el castrismo. 
La indigencia mental de los cubanos ha llegado a niveles tan bajos, tan rastreros, que creen que vivir recostado, pegando la gorra aquí y allá, es lo más normal del mundo. De este modo, ¿cómo van a querer ser libres? ¿Libres para qué, para qué democracia? ¿Para tener que trabajar, y tener que pagar impuestos? No, señor, de eso nada, monada. Mejor vivir al garete y que trabajen los bobos del exilio, los tronco e’ yucas a los que un día ellos mismos llamaron gusanos, pin, pon, fuera, abajo la gusanera, y así por el estilo. 
No, los cubanos quieren viajar, pasear, lucirse, y regresar a la ciénaga, al barracón. Y es que, como ya lo planteó en una película sumamente sobrecogedora la cineasta italiana Liliana Cavani, las víctimas, después de haber pasado largo tiempo bajo la bota del opresor y sojuzgadas por el verdugo, terminan dependiendo irremediablemente de ellos. No pueden vivir sin ellos. No sabrían vivir en libertad y sin que los machaquen a diario.
Y tú, ¿qué opinas?