Periodistas que no cuestan nada

Aquí tenemos el testimonio de un periodista español para el que poco ha servido el lanzarse a la aventura de cubrir zonas en conflicto (servir aquí en el sentido de valer para su subsistencia). Pidió en 2008 un crédito a un banco para financiar sus proyectos periodísticos en Afganistán, Pakistán, Siria, Haití y apenas pudo recuperar las inversiones que hizo.

Probablemente el oficio de periodista no valga nada, no sé si el precio que tenemos ahora (prácticamente coste 0) lo hemos puesto nosotros los periodistas, los dueños de empresas informativas o los gestores de los medios públicos. En todo caso, lo que se nos paga es la expresión de lo que se nos desprecia en este mundo. Un mundo que cada día consume más información, pero en el que se condena a la miseria a los que se dedican (generalmente por vocación) a contar algo de lo que merece ser contado.

El periodista protagonista de esta historia no consiguió recuperar la inversión por trabajos en primera línea para los que expuso su propia vida,. De acuerdo, cada cual es libre de exponerse a los riesgos que considere, pero la actitud que subyace en este corto de los que gestionan los medios en España pone en evidencia la dejación de funciones de muchos de ellos. Son aquellos que, en teoría, trabajan para un bien público como es la información, aquel pilar fundamental de aquello que solíamos llamar democracia.

Un día de estos lo dejo, un día de estos me voy.


PAYING TO GO TO WAR from Asma Films on Vimeo.