Cuba ha levantado parcialmente la norma que permite deportar a ciudadanos cubanos dentro de su propio país, es decir desde la capital La Habana hacia otras provincias. La norma se levanta para beneficiar a familiares de propietarios de viviendas en la capital cubana. La excusa para mantener las deportaciones, según la prensa castrista, es la necesidad de reducir el hacinamiento y la indisciplina social. Más información en Cubadebate.