El periodista árabe Emad Mekay critica, en IPS, la percepción occidental sobre el papel de las redes sociales, y en particular Facebook, en el nacimiento y desarrollo de la Primavera Árabe. Al ser cogidos los analistas occidentales por sorpresa, ante la avalancha de cambios en los países norteafricanos a partir de diciembre pasado, según el autor necesitaron buscar una conexión occidental a lo que pasaba, y esta conexión se estableció en el uso de las redes sociales. El periodista, en cambio, considera que existían mecanismos propios en el mundo árabe que desembocaron en la Primavera Árabe, y no fueron precisamente ni Google, ni Facebook o Twitter los que produjeron la sucesión de levantamientos:
Las pregarias de la tarde de los viernes donde cientos, y a veces miles, de personas acostumbran a congregarse cada semana, han sido la característica más compartida de los levantamientos de la Primavera Árabe. Las congregaciones semanales fueron de hecho la principal centro nuerálgico para sacar manifestantes a las calles -no por su valor espiritual sino por su capacidad para congregar gente con no poco extra esfuerzo.Para el autor tampoco se explica que no haya señal de revuelta ni activismo político en los Emiratos Árabes Unidos donde, de acuerdo con la Dubai School of Government, en diciembre del 2010 había el grado de penetración de Facebook más elevado en la región árabe, con más del 45% de la población con una cuenta en esa red. En la víspera de la revolución, Egipto tenía un índice de sólo el 5%.
