
El de Napoleón se entiende... Reabre las puertas en La Habana el Museo Napoleónico con una colección única que incluye piezas que fueron propiedad del emperador francés y que pertenecieron, hasta 1959, al empresario del azúcar Julio Lobo. Lobo se fue de Cuba por el establecimiento en la Isla de la dictadura castrista. La colección, según AP, está tasada en 8 millones de dólares.
Lobo es todo un personaje (murió en 1983) y, al parecer, financió tanto a Franco como al Che.