La dictadura castrista, que no es emprendedora en economía ni eficiente para la creación de riqueza, sí que invierte en propaganda. El portal castrista Cubadebate, consagrado a la defensa del totalitarismo caribeño, pero últimamente también del libio, ha estrenado
versiones en inglés y francés. Ellos tienen todo el tiempo del mundo y también todos los recursos (financieros) de Cuba para emplearlos en propaganda.