29 abril 2011

Tratando de provocar una protesta popular en China, desde un dormitorio en Manhattan


Por J. David Goodman (con información de Mark McDonald) (*)

Desde un par de pantallas de computadora en una habitación verde lima del Upper Manhattan, un joven de 27 años de China trabaja para lograr un levantamiento popular.

Dos meses después de las convocatorias en Internet para una Revolución del Jazmín al estilo tunecino y egipcio en China, este hombre es uno de los pocos ciberdisidentes que todavía está intentando promover un movimiento popular de protesta dentro del país. El esfuerzo no ha conseguido provocar ninguna gran manifestación en la calle, pero ha conducido a una feroz represión por parte de las autoridades.

Sin embargo, a pesar de las numerosas detenciones, incluyendo la del conocido artista Ai Weiwei, muchos de aquellos que empezaron la iniciativa para empujar el cambio permanecen activos. Guardan cuidadosamente su anonimato, especialmente dentro de China, donde se comunicacn usando Gmail y Skype y mensajes difundidos a sus seguidores más allá del llamado Great Firewall de la censura.

"Nuestro grupo se está expandiendo", dice el blogger, estudiante de los clásicos y graduado en Nueva York. Pidió ser llamado Gaius Gracchus, en honor al antiguo reformador romano, pero también usa el pseudónimo Hua Ge, o Hermano de la Flor, online.

Habla con seguridad del poder de este grupo de 25 jóvenes activistas en Internet dentro y fuera de China -en París, Seúl, Hong Kong, Australia y Taiwán- para influenciar a los principales líderes. Con un socio en China, fue uno de los primeros en publicar los horarios y lugares donde debían ruenirse los manifestantes, y él continúa siendo una delas voces más fuertes que piden una revolución al estilo de las de Oriente Medio , dicen los ciberactivistas.

"La Revolución del Jazmín es como una bandera", dice él. "Está ahí para que sea tomada por quienes la requieran".

Esta es la esperanza de los disidentes, y parecer ser una preocupación de las autoridades chinas. Para ambos, los miles de protestas aisladas cada año sobre múltiples temas -incluyendo quejas ambientales, ocupación de tierras y corrupción- tienen el potencial de llegar a ser un movimiento nacional.

"El gobierno parece tener miedo de lo fácil que es hacer de las pequeñas protestas algo significativo", dijo Sam Zarifi, el director de Amnistía Internacional para Asia-Pacífico.

Pero esta valentía online no ha conseguidro reunir a diferentes grupos de interés bajo una bandera única para el cambio político. En dos protetsas recientes a gran escala - los camioneros que protestaban por el aumento de los precios mediante el bloqueo de un astillero en Shanghai, y los residentes de Nanjing, que retrasaron la destrucción de la icónica plantación francesa de árboles de la ciudad - los organizadores no buscaron conectar sus esfuerzos hacia un movimiento al estilo de la Revolución del Jazmín ni nada parece indicar que fueran conscientes de ello.

Algunos activistas cuestionan el valor de tales esfuerzos, diciendo que las convocatorias de protestas generalizadas han logrado poco, excepto provocar al gobierno a detener a docenas de militantes desde febrero.

"Es un intento admirable para la libertad de expresión, pero no hemos visto venir de él ningún cambio repentino", dijo Pu Zhiqiang, un destacado abogado de derechos humanos y defensor de la reforma democrática en China. "En cambio, hemos visto cómo principalmente el Partido Comunista Chino se asusta del movimiento. Así que es difícil entender el significado de todo esto a corto plazo".

La primera llamda a para un movimiento tipo Jazmón fue difundido desde una cuenta en Twitter que usaba el nombre de @mimisecret0, que fue rápidamente abrumada por mensajes sospechosos y posteriormente cerrada, dicen los disidentes en el extranjero. La convocatoria se realizó en Boxun, un sitio en chino que está en Carolina del Norte, antes de que el sitio sufriera un ciberataque masivo a finales de febrero. Estos ataques continúan paralizando el sitio, dice su editor, que es conocido bajo el pseudónimo Wei Shi o Watson Meng.

Después que el sitio de Boxun fuese atacado, el bloguero de Nueva York que se llama a sí mismo Gaius Garcchus conectó con activistas en China para publicar molihuaxingdong.blogspot.com, o Jasmine Movement, a simple blog on la plataforma blogger de Google, para mantener el impulso online. Su papel fue reportado primeramente por Associated Press.

El blog ha registrado más de 600.000 visitantes, más dela mitad procedentes de China, y su número de suscriptores por e-mail incluye más de 3.000 nombres.

Sentado en un escritorio de repuesto negro en el apartamento de su novia en el que vive, Graco dice que su grupo se protege contra los virus maliciosos mediante el uso de sistemas operativos basados en Linux y al abrir archivos adjuntos de correo electrónico utilizando iPads, los cuales son menos susceptibles a ellos. Para asegurar sus comunicaciones emplea una aplicación de Google que envía a su teléfono móvil un código único que cambia cada minuto para que pueda acceder a su correo electrónico.

Tales medidas de seguridad disponibles en el mercado no son los instrumentos de guerra cibernética de capa y espada, y Graco lo admite poniendo su fe en Google. "Si Google se cae, nos preocupa nuestra seguridad, pero creemos que Google tiene mejores ingenieros que el gobierno chino", dijo.

A pesar de su trabajo, la revolución sigue siendo hipotética. Ningún manifestante se ha reunido en las calles de China bajo la bandera del movimiento Jazmín desde finales de febrero. Sólo la policía presta atención a las convocatorias de protesta cada domingo, cubriendo las áreas en Beijing, Shanghai y otras ciudades en un intento de esfumar reuniones que estén coordinadas.

Los activistas dicen que la reacción de los funcionarios demuestra que su movimiento aún preocupa a las autoridades. "Nuestro objetivo, por el momento, es conseguir que la policía se reuna en esos lugares", dijo Feng Chongde, otro ciberdisidente que formaba parte de las protestas de Tiananmen en 1989, en una entrevista telefónica desde el área de San Francisco donde vive ahora. "Para nosotros, si hay policía, esto es Jazmín".

Feng forma parte de un grupo de veteranos de la Plaza de Tiananmen en el extranjero que han tratado de apoyar la generación de disidentes en línea. En Times Square, cada sábado por la noche, otros veteranos de Tiananmen, los miembros del prohibido Partido Democrático de China, han llevado a cabo manifestaciones que atraen a un puñado de manifestantes - algunos con sombrero negro con letras blancas que dice "democracia" - a los pasos de color rojo por encima de la cabina TKTS . "Si la gente en China sigue llamando para ello, vamos a seguir respondiendo en Times Square", dijo uno de los organizadores, Fu Shenqi, quien ha estado trabajando para traer la democracia a China desde la década de 1970.

Graco dijo haber consultado regularmente con miembros del partido de exiliados, especialmente con Wang Juntao, uno de sus líderes. "Cada vez que tenga preguntas, lo llamaré", afirma. "Porque yo soy todavía joven." La edad promedio de su grupo Jazmín tiene 22 años, señaló.

Wang, sentado debajo de una fotografía de la Plaza de Tiananmen en el modesto local del partido en Queens, dijo que hubo un debate entre los disidentes acerca de si China estaba preparaa para una revolución coordinada por Internet. “Nosotros estamos excitados con la Revolución del Jazmín porque vemos que la juventud china quiere regresar a las calles", comentó.

Si bien no hay pruebas claras de que exista tal sentimiento de forma amplia, las autoridades chinas están claramente preparándose ante esta posibilidad.

El sistema de seguridad de Internet del país reaccionó muy rápido a las llamadas iniciales para un levantamiento, dijeron los activistas. El virus con e-mails dirigido a los disidentes también podría haber traído las fechas y horarios de las protestas, difundiendo la noticia accidentalmente.

(*) Publicado en inglés en The New York Times / Foto: Jennifer S. Altman

Traducción: J. A. G.