De acuerdo con Almeida, "por su discurso altruista, y actuación subliminal, después de la última cena que fue un lujo al paladar, un verdadero homenaje a la culinaria italiana y no a la preferencia sexual, el grupo extendió su poder y en el año 89 se define como Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).
El autor añade que "y si no resulta extraño que a los jóvenes comunistas cubanos los dirige un anciano del Partido, y a los miembros de la contrainteligencia los comanda un marinero que apenas sabe nadar; tampoco resulta anormal que los gays sean representados por Mariela Castro Espín, alguien que no pertenece a la comunidad LGTB ni practica tolerancia alguna".
Foto: Cubadebate, el CENESEX organizó hoy una rúa contra la homofobia en La Habana