16 mayo 2011

Las lecciones de Democracia Real Ya en España

El movimiento nacido en las redes sociales Democracia Real Ya en España ha tenido un rotundo éxito. Desde ayer, cuando se celebraron unas sesenta manifestaciones en todo el país, los hash tags usados en Twitter para el evento como  #15mani se colocaron rápidamente en el TT de España. Hoy la bola se ha hecho más grande y ya figura en el TT mundial, con el hash tag #15mani además del #acampadasol, en referencia a la acampada que algunos jóvenes han iniciado en la plaza del Sol de Madrid.

Sin lugar a dudas, la mejor fuente de información sobre lo que sucede en las calles españolas en el marco de esta protesta pacífica por la situación económica, son las redes sociales y los propios protagonistas de las manifestaciones. Al mismo tiempo, trasciende a través de sus mensajes el descontento no sólo con la clase política y financiera española sino también con los medios de comunicación a los que están acusando de ocultar la información. Está claro que en estos momentos los medios españoles están más atentos a la detención del director del FMI por un asunto de faldas, que por la protesta de los jóvenes en las calles.

A pesar de que la ira en este momento se desata principalmente contra los políticos y los banqueros, hay que ser realista y empezar a mirarse cada cual en un espejo para reconocer los errores cometidos en el pasado. Muchos de los que hoy protestan participaron de la fiesta de la cual hoy todos tenemos que pagar la deuda. De acuerdo que existen abusos por parte de los que dan o quitan créditos, pero también está claro que nadie fue a punta de pistola a hipotecarse. Hay personas a la edad de 30 en España que han firmado hipotecas por 100 años. ¡Olé! La especulación y la corrupción no ha estado solamente en la clase política y financiera, por supuesto.



A parte de las razones sobre la protesta, vemos una vez más el ejemplo movilizador de las redes sociales, que no sigue el paso marcado por la batuta de partidos políticos, sindicatos o asociaciones. No importa tanto la organización que exista sino la autoorganización de las masas intercomunicadas. Los ciudadanos en masa se hablan entre ellos y pueden actuar, precisamente porque gozamos de la democracia que ampara todos nuestros derechos. Hasta donde sé, este movimiento no quiere subvertir el sistema, sino más bien cambiar y corregir sus fallas. Precisamente porque tenemos democracia nos podemos plantear estos retos. Otros sistemas no permiten una explosión reivindicativa sin aplicar una dura represión. Por ejemplo, en Cuba todo lo que está sucediendo en España es imposible, dado que los derechos necesarios para llevarlo todo a cabo están maniatados por una dictadura que, peligrosamente, se ampara bajo la palabra "Revolución", la misma que muchos hoy usan en las calles españolas.