Al momento de escribir estas líneas van llegando detalles sobre el hecho trágico de la muerte de un joven cubano de 23 años escondido en el tren de aterrizaje de un avión de Iberia que hacía la ruta La Habana-Madrid. El cuerpo del joven apareció cuando la aeronave ya había aterrizado en el aeropuerto español de Barajas. Algunos periódicos de Madrid mostraban anoche la imagen del cuerpo retorcido en la parte inferior del vehículo, algo cuestionable éticamente. A pesar de ello, la imagen contribuía a multiplicar nuestro estupor por lo ocurrido.