Fernando Ravsberg, en su blog, escribe sobre los problemas de la prensa en Cuba, a raíz de un artículo reciente aparecido en Granma.
Dice el periodista que "los medios de prensa oficiales lo tienen casi todo: un plantel de periodistas con buena formación, están inmersos en la sociedad, con acceso real a casi cualquier lugar y con recursos materiales, escasos pero suficientes".
Y agrega que "si no lo hacen mejor es porque el buen periodismo necesita otros 3 ingredientes: independencia de compromisos espurios, irreverencia para tocar cualquier tema y valentía para buscarse problemas con los poderosos".
A mi me parece que se le olvida lo más importante. El problema de la prensa en Cuba es de déficit de libertad. ¿Digo déficit? Disculpas, pero quizás debería ser más objetivo. Dejémoslo en ausencia de libertad.