Briceño estudia la violencia desde 1994, cinco años antes de que Chávez llegara al poder. En declaraciones a El País señala lo siguiente:
"La tasa de homicidios era entonces de 20 por cada 100.000 habitantes. Y ya estábamos preocupados. En 1998 se registraron 4.500 muertes violentas. En 2000 casi llegaron al doble. En 2003, cuando Chávez cumplió cuatro años en el poder, los homicidios ascendieron hasta los 11.300, la tasa se había triplicado. Entonces, en 2004, el Gobierno prohibió la difusión de las cifras. Y creamos el Observatorio. Nuestro informe de diciembre señala que el año pasado se produjeron 21.692 homicidios. O sea: 73 por cada 100.000 habitantes. Eso es el doble que la tasa de Colombia (34), tres veces la de México (23) o Brasil (24) y muy superior a la de Argentina (8), Chile (4) o España (1). El Gobierno no reconoce nuestras cifras y solo asume una tasa de 50 homicidios, para ya es bastante más alta que la de Colombia".