11 julio 2011

El periodista español Sebastián Martínez espera sentencia

Por Iván García (*)

El periodista y empresario español Sebastián Martínez Ferraté, será procesado en los próximos días o semanas. En una galera de La Condesa, prisión especial para extranjeros, espera un juicio que de antemano se conoce el fallo.

Podrían ser 15 años, la actual petición fiscal o 5. Pero es evidente que un sector del gobierno cubano le está pasando factura a Martínez por su atrevimiento. Les cuento la historia. El reportero hizo en 2008 un documental donde muestra la prostitución en toda su extensión, incluyendo la infantil.

También puso al descubierto la corrupción existente alrededor de la prostitución en Cuba. El documental se exhibió en Tele 5, canal privado de España. Fue un taquillazo.

Y un golpe bajo para las autoridades cubanas. Que comenzó  a tramar su venganza. Se sabe que anualmente el Departamento de Estado de Estados Unidos coloca a Cuba en una lista de países donde se practica la prostitución y el maltrato infantil. Algo que incomoda  mucho al gobierno. Y el 'caso Sebastián' le vino para enviar un mensaje de ida y vuelta a los atrevidos periodistas extranjeros que muestren la cara fea de la isla.

El audiovisual de Martínez quizás fuera novedoso para algunos románticos de la izquierda que apoyan a los Castro en España. Pero para un reportero independiente cubano es más de lo mismo.

Lo que cuenta Martínez sigue sucediendo en la isla. Cada día las jineteras son más jóvenes y hay montada casi una industria con el flagelo de la prostitución. Las fuerzas policiales, no digo que estén de brazos cruzados, pero por cada prostituta, proxeneta o corruptor de menores que va a la cárcel, surgen cuatro.

La prostitución es un fenómeno social. Arrastradas por la pobreza, falta de oportunidades y deseos de emigrar, una legión de putas se venden a turistas por dos billetes de 20 dólares.

El régimen nunca ha ofrecido un estimado de la cantidad de personas enrolada en la prostitución. Pero son miles. El aumento del jineterismo es conocido a sotto voce por cualquier cubano.

Lo que molesta a los hermanos Castro es que el tema se divulgue con despliegue por los grandes medios. Y siendo la prostitución infantil un tema sensible para el gobierno, le preparó una encerrona a Sebastián Martínez.

Según el escritor Ángel Santisteban, en su blog Los hijos que nadie quiso, a través de un “amigo” cubano allegado a Martínez, le hicieron venir a Cuba creyendo que ventilaría un asunto sobre negocios de hotelería.

En julio de 2010 lo detuvieron, no más llegar a La Habana, y lo despacharon a la cárcel. Lleva más de un año sin procesar. Por notas oficiales se sabe que próximamente habrá dictamen.

El periodista español pecó de ingenuo. El gobierno cubano no perdona ciertas “ofensas”. Las cobra. Y con rigor. Martínez engrosará la lista de los conejillos de india que le sirven a los Castro para negociar un futuro trato.

Es una moneda de cambio. Como el gringo Alan Gross o los disidentes cubanos. Para canjear a Martínez hay un abanico de opciones. Desde una línea de crédito, pedirle a los políticos españoles apoyo para que levanten la posición única de la UE, hasta silencio y complicidad con el régimen de La Habana. O cualquier otra cosa. Vaya usted a saber.

(*) Iván García es periodista independiente en Cuba. Escribe para El Mundo y es autor del blog Desdelahabana.net.