06 agosto 2011

El cable que viene es de acero

Por Joan A. Guerrero

Pues ahora resultará que el cable que todos estábamos esperando como agua de mayo no es de fibra óptica sino más bien de un opresivo, duro e impenetrable acero. O sea, más a la medida del castrismo. Al calendario le vuelven a faltar hojas en Cuba para ver cumplidas las últimas pormesas que anunciaban para julio la llegada de los beneficios de la implantación del cable de fibra óptica -el que supuestamente vendría a mejorar la conexión de Internet en la Isla, y está por ver si mejorar al mismo tiempo el acceso a la red de los ciudadanos. El nuevo retraso en los plazos sitúa la promesa ahora en septiembre u octubre próximos y, además, con varias advertencias mezquinas por parte del gobierno: nada de Internet en los hogares y nada de Internet a precios más asequibles. ¿Excusa? El "bloqueo", el Imperio y la falta de recursos económicos.